"estoy solo en la oscuridad, dándole vueltas al mundo en la cabeza mientras paso otra noche de insomnio, otra noche en blanco en la gran desolación americana. arriba, mi hija y mi nieta están cada una en su habitación, también solas: mi hija única, miriam, de cuarenta y siete años, que se acuesta sola desde hace cinco, y katya, de veintitrés, única hija de miriam, que antes dormía con un joven llamado titus small, pero ahora titus ha muerto, y mi nieta duerme sola con el corazón destrozado"así arranca ‘un hombre en la oscuridad’, lo nuevo de paul auster. no sabría decir, con seguridad, si auster es mi escritor favorito, pero es de los pocos, junto con david leavitt, a los que no espero que publiquen en bolsillo. compré la novela hará como unas dos semanas y esperaba tener un momento especial para empezarla. no sé, pero tiene algo de ritual para mí, encontrarme ante lo nuevo de este señor. me ocurre siempre: abro un libro suya y no le suelto hasta que le acabo. ya el año pasado me reservé ‘viajes por el scritorium’ para cuando estuviera ingresado en el hospital. no digo que no me gustara lo anterior de auster, que sí, pero no alcanzaba, ni de lejos, la emoción que sentí mientras leía ‘el libro de las ilusiones’ o ‘mr. vértigo’, por citar un par de ejemplos. en cambio, este último me ha cautivado desde la primera línea
ayer, así que me levanté y vi que hacía un poco de sol, cogí mi libro, pasé por el paki a comprar un par de latas de estrella, pillé el 64 y me fui a la playa. sólo me moví del pareo para buscar un par de cervezas más cuando me quedé sin, y hasta que no llegué a la última página, no me moví. regresaba de la playa a las 18h.
august brill es un hombre mayor viudo que se recupera de un accidente en casa de su hija. no puede dormir e inventa historias en la oscuridad. historias dentro de historias, vidas que remiten a otras vidas en la línea del mejor auster. brill recrea a owen brick, un joven que se encuentra en una américa en guerra civil, y que para poder salir de eso, no le queda otra que matar a su creador: el viejo crítico literario que no puede dormir y que inventa su historia
mira que he llegado a escribir posts comentando el circo que se da cita a diario en la playa sant sebastià y si me preguntas sobre ayer, no sé decirte. estaba tan metido en el libro que ni vi, ni escuché. pasé uno de mis mejores días de vacaciones: solo, tranquilito con mis birritas, olvidando por un buen rato que hoy es mi último día de vacaciones, y ¿gracias a qué? gracias a un muy buen libro
